La industria tecnológica móvil está explorando una nueva frontera: teléfonos inteligentes diseñados pensando específicamente en niños y adolescentes, con funciones y controles orientados a la seguridad digital familiar. Esta estrategia responde a la creciente preocupación de padres y educadores por los riesgos asociados con el uso tradicional de dispositivos móviles a edades tempranas, como el acceso a contenido inapropiado, la exposición a extraños en línea y el exceso de tiempo frente a la pantalla.

Smartphones con control parental “de serie”

Recientemente, Samsung y AT&T anunciaron el AmiGo Jr., un smartphone diseñado para niños en colaboración con ambas marcas y enfocado en la seguridad infantil desde la propia arquitectura del dispositivo. Este modelo integra controles parentales a nivel de sistema —no solo como aplicaciones añadidas— lo que impide que los menores desactiven las restricciones sin la supervisión de un adulto.

Samsung AmiGo Jr

Pero esta no es la única propuesta. Otras compañías tecnológicas también están avanzando en esta dirección:

HMD Global, la firma detrás de los modernos dispositivos Nokia, ha desarrollado modelos como el HMD Fuse y el Fusion X1 en el marco del “Better Phone Project”, creados con participación de padres para combinar la conectividad con un paquete robusto de controles de seguridad integrados. Estas funciones incluyen bloqueo de contenido explícito, listas de contactos aprobados, seguimiento por GPS y la posibilidad de activar o no funciones como navegación web y redes sociales según la edad del menor.

Según investigaciones de esta misma marca, más de la mitad de los niños encuestados han sido contactados por desconocidos en línea, lo que refuerza la demanda de dispositivos que ofrezcan mayor control parental y protección.

El lanzamiento de estos dispositivos ocurre en un contexto en el que múltiples estudios y expertos han advertido sobre los riesgos del uso temprano del smartphone, incluyendo la exposición a contenido no deseado, distracciones constantes, dependencias tecnológicas y posibles efectos sobre el desarrollo social y cognitivo de los menores. Esto ha generado un debate global sobre cuándo y cómo introducir a los niños en el mundo digital.

Para muchos fabricantes, la respuesta no es evitar la tecnología, sino redefinirla desde su diseño: permitir que los más jóvenes accedan a un teléfono con la supervisión adecuada y herramientas que prioricen su seguridad y crecimiento digital.

Pin It on Pinterest